El empleo y yo

Déjame contarte una historia que nació en mi infancia y se convirtió en un sueño a mis 23 años, cuando un amigo de la universidad me invito a emprender.

Antes

Lo recuerdo como si fuera ayer, me encontraba haciendo una fila para comprar el almuerzo. Al rato, apareció un amigo muy emocionado y me comento que estaba contento por unos negocios que estaba desarrollando con gente en Estados Unidos. Él me caía bien y decidí felicitarlo por su progreso. Al tiempo, volví a encontrármelo y me dijo que debía hablar conmigo, quería presentarme un amigo suyo que tenia una información para mostrarme (realmente no me dijo mucho, pero llamo mi atención y decidí ir).
Llego el día cuando me presentaron a la persona que se convertiría en un antes y un después en mi vida.

Antes que nada déjame presentarme, soy Sebastián Lince un joven caleño que le apasiona el emprendimiento, la historia y el café. Hoy en día tengo varios emprendimientos a nivel nacional e internacional junto con mi esposa. Nos dedicamos a hacer lo que nos hace felices. Una de las cosas que más nos apasiona es poderle transmitir a otros la importancia de manejar bien el dinero y como puedes emprender sin importar de donde vengas. Si quieres conocer un poco más de mi puedes escribirme un correo poniéndote en contacto por la página web o por mis redes sociales.

Volviendo a la historia, cuando conocí al que ahora considero un gran amigo y mi mentor empresarial las cosas tomaron un rumbo totalmente diferente. Déjame te cuento bien.

No se si a ti te pasa y has sentido que la vida no se basa en trabajar una jornada de ocho horas, en algunos casos diez o hasta doce horas y ves la pensión (jubilación) complicada. Ese era mi estado en el 2014, cuando me encontraba estudiando Mercadeo Internacional y Publicidad en una universidad de mi ciudad. Nadie sabia, pero cada día que pasaba un miedo interno crecía en mi porque literalmente no quería graduarme, le tenía miedo a enfrentarme con la realidad.

La realidad de mi país

En mi país la realidad de un recién graduado es la siguiente: el promedio de los Colombianos ganan 500 dólares mensuales, eso traduce 6000 dólares por año. Todo esto consecuencia del miedo a emprender. Parece algo que parece salido de una película de terror ¿No crees?

Mi mayor miedo era pensar que si seguía haciendo lo mismo no podría cumplir ningún “sueño” que tenía (casa y carro pagados de contado). Entonces me preguntaba ¿para qué trabajar si no puedes cumplir tus sueños? Yo ya tenia claro que ganar sumas de dinero grandes y no tener tiempo no servía de nada porque había visto que eso no funcionaba, pero muy dentro mío sabia que debía existir alguna forma que yo no sabía.

En este momento es que entra en escena mi mentor, cuando lo conocí simplemente le hice una pregunta sencilla ¿qué debo hacer para tener tu estilo de vida? Él sabiamente me respondió con otra pregunta ¿te gusta leer? A lo que respondí no (nunca había leído nada por cuenta propia) y él con una sonrisa me dijo “Te va a tocar”. Con el tiempo entendí lo que hoy te vengo a contar. Para tener su estilo de vida solo tuve que hacer dos cosas y quiero que las anotes grandes: EMPRENDER y AUTOEDUCARME. En algún lado escuche que “la educación tradicional me daría para ganarme la vida, y que la autoeducación me daría para construir una fortuna”.

Después de emprender

Así que, si tu te encuentras en ese mismo momento donde sientes que estas dando vueltas entre trabajar para ganar dinero, comprar cosas, pagar deudas, impuestos y volver a repetir el ciclo, quiero decirte que si existe ese camino donde los sueños se cumplen.

Hace cinco años, que conocí a mi mentor y me di cuenta que ese estilo de vida que me habían dicho que siguiera era uno de tantos libretos que existen y no era una camisa de fuerza tomarlo. Decidí cambiar y apostarle a los sueños que empezaron a revivir en mi y que muy seguramente tú también los tienes.

Pensarás que es una locura, pero dejar el empleo de por vida fue mi única opción. Me enfoque 100% en trabajar para poder construir tiempo juntos a mis padres y demás familiares. Con el tiempo creció el anhelo de constituir mi familia y me lance a una nueva aventura llamada matrimonio que en otro Blog les compartiré. En mi matrimonio sabia que quería pasar el mayor tiempo junto a mi esposa, aprender de ella, conocerla, amarla, etc. Y sabia que dejar el empleo era el precio que debía pagar para poder obtener esos beneficios.

Una vida diferente por emprender

Hoy por hoy puedo decir que he compartido más tiempo con mi esposa que lo que muchos matrimonios de 30 años han pasado juntos. De hecho, a veces me preguntan ¿ustedes no se aburren de estar juntos todo el tiempo? Y mi respuesta es un rotundo NO. Es imposible aburrirse si todos los días son diferentes, si cada día vivimos facetas diferentes el uno del otro.

Literalmente cambiar el empleo me permite vivir bajo un concepto poco común, que es muy raro en nuestra sociedad. Sin embargo, es de las mejores decisiones que he tomado y con la cual pude transformar mi vida.

me permite vivir bajo un concepto poco común, que es muy raro en nuestra sociedad. Sin embargo, es de las mejores decisiones que he tomado y con la cual pude transformar mi vida.

Solo queda decirte que “la realidad” dependerá mucho del camino que decidas tomar y es respetable lo que desees construir. Apuesta por tus sueños y vive una vida apasionada por hacer lo que realmente amas. No siendo más, me gustaría conocer tu historia. Puedes dejarme conocerte por en el cajón de comentarios o por el DM de mi Instagram. Hasta la próxima.